1. Ciudad de México
1. Mi padre me contó que el recuerdo que queda en la mayoría de los turistas al visitar una ciudad extranjera es el olor. Hay algo profundo en el sentido del olfato. Debe de ser algo que está conectado con los sentimientos. Nunca he salido de este país, ni siquiera de esta ciudad. Lo que no me da la experiencia trato de compensarlo con la imaginación. Así, imagino que mientras más te acercas a los polos los aromas van disminuyendo. El frío tapa las narices. Cerca del Ecuador debe pasar los contrario. La mezcla de árboles, animales, calor y gente, debe de envolver los lugares en un rompecabezas olfativo.
Calor.
----------------------------
19°25′42″N. Coordenadas aproximadas de la Ciudad de México en la Tierra con respecto al Ecuador.
----------------------------
Mapa de la Ciudad de México.
Casi nueve millones de habitantes.
La lámina más complicada de "¿Dónde está Wally?".
-----------------------------
-Posibilidad de encontrarnos.
-Una en nueve millones.
-Detrás del humo.Yo en mi auto. Voy hacia el sur. 40 km/h.
-Yo espero a que la gente dentro del camión se vuelva una masa a la que me pueda unir. Mi cabeza sale de una ventana, parece víctima de una guillotina.
-Un trailer avanza. Frente a nosotros.
-El chofer del camión toca el claxon.
-Toco el claxon.
-Mi cara en la ventanilla.
-Estoy encabronado.
-Volteas a verme. El humo nos hace vernos fantasmas.
-Avanzo.
-Trato de memorizar tus placas. Me quedo dormido y las olvido.
----------------------------
2. Odio pasarme cuatro horas al día encerrado en un auto. Un auto no te permite nada más que estar en él, atento a otros automóviles que son, en potencia, un obstáculo más. Me gusta el olor permanente a cigarrillo en las paredes. Me tranquiliza. Más que la música, más que los espectáculos callejeros en los cruceros, el olor a cigarrillo es lo que retengo de mis viajes diarios. Más que los rostros de otros conductores. El cigarrillo. Los veo y no... No me producen nada. No creo en el prójimo. No creo en el amor a primera vista. El cristal de la ventana es un escudo natural. Estoy seguro. Creo que sólo por eso, verlo... O más bien... Verme reflejado en sus ojos certeros, como me vería en un mapa, me hizo olvidar por un segundo meter primera. Avanzar.
En una ciudad de casi nueve millones de habitantes, ¿cuál es la probabilidad de quedarte estampado en la cabeza de alguien?
Verde.
Un claxon.
Mecánicamente meto primera. Avanzo. Me alejó de él.
Cont.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario