Nunca he soltado un "te amo". Nunca. Cada vez creo un poco menos en la palabras, sobre todo en la mías. Cada vez creo un poco menos en la gente. Creo menos en mí. No me enamoro como lo hacía en la escuela. Estoy segura que de habernos conocido más jóvenes, desde niños, nuestra vida habría sido perfecta. Sabrías todo de mí: cada secreto, lo que significa mi sonrisa o mi mirada. De todos esos años compartiendo banca nacería la complicidad perfecta. Como en las historias que cuentan de amigos que se Aman. Aman, con A. Mayúscula...
Perdón. Siempre he sido hipotética. Es algo que odias de mí. Y aún así, ahí estás. Soportando mi cabeza en tu regazo mientras hablo. Mientras me quejo. Mientras aguanto las lágrimas cuando veo tu silueta iluminada por las luces de los semáforos. Verde. Rojo. Verde. Rojo...Verde. Sí, esos detalles noto. Tu vista siempre hacia adelante. Siempre esperando algo. Las maneras que tienes para soltar mi risa. El silencio cuando te enojas. El sexo...
Hay canciones, libros, poemas. Y no encuentro algo... No encuentro nada... No soy ninguna heroína de novela. No soy una musa. Tú no eres ningún príncipe... Un día. El día que estemos más lejos. En otra ciudad, otro continente, quiero pensar eso. "No soy ninguna heroína y tú no eres un príncipe". Eso va a hacer que me olvide de fantasmas y recuerde que eras...que eres real.
Estoy en tu cuarto, acostada junto a ti. Me abrazas. Me quedo dormida. Tu calor me hace sentir segura. No sé si es un sueño o justo antes de dormir digo: "te amo".
-------------------------------------
La carta nunca fue entregada. El avión despegó a las 8:30. Ella vio los edificios hacerse cada vez más pequeños. Se escondió entre las nubes.
viernes, 27 de diciembre de 2013
domingo, 22 de diciembre de 2013
Razones para nunca salir conmigo (1)
1.
Dos jóvenes sentados en un sillón. Miran T.V.
2.
Un joven rellena el recuadro "Algo sobre mí" de cualquier página de contactos personales (queda a elección del director).
Estoy seguro de que las personas
Aunque estén cerca
Demasiado cerca
Quizá acostados uno al lado del otro
Nunca pueden estar juntas
No se nada de física
Casi nada
Pero podría asegurar que es un fenómeno
FÍSICO
INVISIBLE
Algo que podría resolver con números
1.
A: ¿Qué quieres hacer?
B: Nada. Estoy cómodo.
A: Yo también.
3.
Un presentador de televisión. Diagramas.
La semejanza entre la masa de los cuerpos A y B los colocan, espacialmente, en situaciones similares. La fuerza de atracción entre los cuerpos dependerá de la distancia. A mayor distancia menor es la fuerza de atracción.
1.
B: Mis amigos tienen una fiesta.
A: Odio a tus amigos.
B: Tienes razón. Yo también odió un poco a los tuyos.
A: ¿Sólo un poco?
B: Demasiado.
A: Tenemos mucho en común.
2.
Debe ser una cuestión de energía
Todo se reduce a energía
Eso invisible
De lo que todo el mundo tiene certeza
Dos cuerpos
Por muy juntos que pretendan estar
Nunca se tocan
Estoy seguro
Hay algo que los repele
Y tal vez
Sólo TAL VEZ
La sensación
El golpe
No es nada más que energía en contacto
3.
El presentador de televisión está ahora en una escena de algún drama televisivo. Recibe una bofetada que lo tira. Lloriquea en el piso.
No te vayas. No me importa. Quédate.
1.
A: Mañana sale mi vuelo.
B: Y nosotros aquí.
A: Quiero un rato tranquilo. Contigo.
B: Bueno.
A: Estoy seguro de que volveré a verlo.
B: Siempre tienes esa sensación.
A: Pero ahora va a ser diferente.
B:¿Lo amas?
A: Sí.
B: ¿Y por qué no te quedas?
A: Allá.
B: No. Aquí.
A: Por eso me gusta estar contigo y no con él.
B: Aunque a él lo ames.
A: Aunque a él lo ame y tú me resultes agradable.
lunes, 9 de diciembre de 2013
¿Dónde está...?
¿Dónde está Wally? Es una referencia obligada para todos aquellos que buscamos una metáfora del mundo. Es en serio. No te rías. La búsqueda interminable de algo que sabes que existe pero no puedes distinguir. De niño pasaba horas hojeando las páginas. Si algo puedo presumir es que en cada mundo lo encontré... No, miento. En todos menos en los últimos. Cada libro acaba con un par de páginas donde todos los personajes son Wallys. Sólo los distingue un detalle. El detalle más insignificante es el que hace a uno destacar de entré todos los demás. Nunca lo encontré. Nunca he encontrado al Wally que sobresale del resto.
------------------------
Cada día usó una playera de franjas rojas y blancas. Podría ser que hoy alguien mire por la ventana y comparta el mismo referente infantil. Aquí está Wally.
------------------------
"Where is my lord? (...) Where is my Romeo?" Acto quinto, escena tres de Romeo y Julieta.
------------------------
Hoy, después de un par de años, he encontrado a alguien.
------------------------
Piscis y Sagitario son signos zodiacales que probablemente tendrán problemas si deciden comenzar una relación amorosa. Agua y fuego.
-----------------------
Nos gusta que haya algo, más allá de nosotros, que decida cómo debemos vivir nuestras vidas. Imagína. La última página del libro de Wally. Exactamente, el mundo lleno de Wallys. Encontraste al Wally que sobresale de la multitud. El Wally que no está sonriendo como los demás, el que lleva una sombrilla azul, el que carga una cámara fotográfica, qué se yo. Él es el que sobresale... Espera, ese Wally es Sagitario. Nació en el momento incorrecto. Busca de nuevo.
-----------------------
"A pair of star crossed lovers take their life" Prólogo de Romeo y Julieta.
----------------------
A veces tengo la sensación de estar buscando algo que ya encontré. Me pasa lo mismo con los libros de Wally. Hoy, revisitando los mundos que ha recorrido, encontré las páginas que siguen a la última. Un par de páginas extra. En ellas hay listas de objetos en específico que debes encontrar en cada una de las páginas. Todos y cada uno de los objetos están acompañados de una marca que indica que en algún momento de mi vida los he encontrado. Hoy sólo pude encontrar tres. Tres de cien. Todo era más fácil cuando era joven.
---------------------
Toma aérea de un vagón del metro. Lunes, nueve de la mañana. Intenta encontrarme.
---------------------
Conocer a alguien es el equivalente a cruzar una frontera. Envidio a Wally. Él cruza de un mundo a otro cada dos página. Dos páginas. En esos mundos atiborrados, trata de pensar en todas las personas que él ha conocido. Incluso ha estado en Hollywood. ¿Puedes creerlo? ¡Hollywood!
---------------------
Some day he'll come along, the man I love
And he'll be big and strong, the man I love
And when he comes my way, I'll do my best to make him stay.
He'll look at me and smile, I'll understand
And in a little while, he'll take my hand
And though it seems absurd I know we both won't say a word.
Maybe I shall meet him Sunday,
Maybe Monday, maybe not
Still I'm sure to meet him one day
Maybe Tuesday will be my good news day.
He'll build a little home just meant for two
From which I'll never roam, who would? would you?
And so, all else above, I'm waiting for the man I love.
The man I love
Sophie Tucker
------------------------
Cada día usó una playera de franjas rojas y blancas. Podría ser que hoy alguien mire por la ventana y comparta el mismo referente infantil. Aquí está Wally.
------------------------
"Where is my lord? (...) Where is my Romeo?" Acto quinto, escena tres de Romeo y Julieta.
------------------------
Hoy, después de un par de años, he encontrado a alguien.
------------------------
Piscis y Sagitario son signos zodiacales que probablemente tendrán problemas si deciden comenzar una relación amorosa. Agua y fuego.
-----------------------
Nos gusta que haya algo, más allá de nosotros, que decida cómo debemos vivir nuestras vidas. Imagína. La última página del libro de Wally. Exactamente, el mundo lleno de Wallys. Encontraste al Wally que sobresale de la multitud. El Wally que no está sonriendo como los demás, el que lleva una sombrilla azul, el que carga una cámara fotográfica, qué se yo. Él es el que sobresale... Espera, ese Wally es Sagitario. Nació en el momento incorrecto. Busca de nuevo.
-----------------------
"A pair of star crossed lovers take their life" Prólogo de Romeo y Julieta.
----------------------
A veces tengo la sensación de estar buscando algo que ya encontré. Me pasa lo mismo con los libros de Wally. Hoy, revisitando los mundos que ha recorrido, encontré las páginas que siguen a la última. Un par de páginas extra. En ellas hay listas de objetos en específico que debes encontrar en cada una de las páginas. Todos y cada uno de los objetos están acompañados de una marca que indica que en algún momento de mi vida los he encontrado. Hoy sólo pude encontrar tres. Tres de cien. Todo era más fácil cuando era joven.
---------------------
Toma aérea de un vagón del metro. Lunes, nueve de la mañana. Intenta encontrarme.
---------------------
Conocer a alguien es el equivalente a cruzar una frontera. Envidio a Wally. Él cruza de un mundo a otro cada dos página. Dos páginas. En esos mundos atiborrados, trata de pensar en todas las personas que él ha conocido. Incluso ha estado en Hollywood. ¿Puedes creerlo? ¡Hollywood!
---------------------
Some day he'll come along, the man I love
And he'll be big and strong, the man I love
And when he comes my way, I'll do my best to make him stay.
He'll look at me and smile, I'll understand
And in a little while, he'll take my hand
And though it seems absurd I know we both won't say a word.
Maybe I shall meet him Sunday,
Maybe Monday, maybe not
Still I'm sure to meet him one day
Maybe Tuesday will be my good news day.
He'll build a little home just meant for two
From which I'll never roam, who would? would you?
And so, all else above, I'm waiting for the man I love.
The man I love
Sophie Tucker
lunes, 25 de noviembre de 2013
Todos los besos
El nueve de octubre del dos mil nueve fue el último día que tuve información de la hasta entonces inconclusa novela "Todos los besos". Me gustaría creer que sólo fue un mito urbano, que fue algún invento de mi cabeza adolescente, desesperada por encontrar respuestas en la vida. Pero no. Ahí sigue, inconclusa.
---------------------------
Él permanece a la orilla del lago. Es de noche.
Él: De alguna manera quisiera sentirlos a todos. Recordar las manos, los ojos, los labios que han pasado por mi cuerpo. Por un segundo sentir todos los besos.
----------------------------
En algún momento todos conoceremos a alguien que va a cambiarnos. Una persona que va a llegar en el momento justo, el momento. El autor de "Todos los besos" no puede ser olvidado. Cuando lo ves sabes que es alguien. Es alguien. ALGUIEN, con mayúsculas. Con negritas, tal vez. Diferencias tipográficas que marcan la diferencia.
----------------------------
Él permanece en la orilla del lago. Mediodía de un sábado.
Él: Encontré, en el futuro, la persona en quien escribiré mi historia. Así lo creo. En algún momento estaremos aquí. Veremos el agua. A él, sólo a él, la siguiente frase: "Todos los besos. Los presentes, los pasados y los que vienen. " Él sonreirá. Y ni siquiera el olor de agua estancada en la memoria va a borrar es imágen.
----------------------------
Un café es el invento para conocer a alguien. Las cafeterías parecen estar diseñadas para eso: conocer gente. Café con algo de leche y un café frío. El azúcar te hace parecer alguien más alegre. Los murmullos de las personas a tu alrededor te hacen querer llenar cualquier silencio que pudiera nacer. Es perfecto. Cafeína y charla. La forma más simple. Ahí lo conocí.
----------------------------
Él, en la orilla del lago, anda en bicicleta. Tarde.
Él: El potencial de una sonrisa. El potencial de perderte en el tiempo. De perder el tiempo. El potencial de ver a la persona que amas, llorando. El potencial de mirarte, reflejo en miradas, como alguien que nunca pensaste que serías. El potencial de nunca ser nadie. Energía. Quiero sacar toda esta energía. Salta sobre el agua. Salta. Transformación. El agua se evapora. El lago se vuelve cielo. Salta. El lago.
---------------------------
Una fuente decorada con signos del zodiaco. Estoy seguro de que fue una señal. Algo que va más allá de mí y de él. Tiene que ver con el cielo. Nos despedimos. Me dio un beso como hermano. No había otra forma. Leí los fragmentos de "Todos los besos" cientos de veces. Ahí encontré algo. Encontré a alguien. Lo inacabado me hace pensar en algo mitológico. Mi propio mito. Lo inconcluso en mi boca.
---------------------------
Él, acostado, fatigado.
Él: Todos mis besos.
---------------------------
Él permanece a la orilla del lago. Es de noche.
Él: De alguna manera quisiera sentirlos a todos. Recordar las manos, los ojos, los labios que han pasado por mi cuerpo. Por un segundo sentir todos los besos.
----------------------------
En algún momento todos conoceremos a alguien que va a cambiarnos. Una persona que va a llegar en el momento justo, el momento. El autor de "Todos los besos" no puede ser olvidado. Cuando lo ves sabes que es alguien. Es alguien. ALGUIEN, con mayúsculas. Con negritas, tal vez. Diferencias tipográficas que marcan la diferencia.
----------------------------
Él permanece en la orilla del lago. Mediodía de un sábado.
Él: Encontré, en el futuro, la persona en quien escribiré mi historia. Así lo creo. En algún momento estaremos aquí. Veremos el agua. A él, sólo a él, la siguiente frase: "Todos los besos. Los presentes, los pasados y los que vienen. " Él sonreirá. Y ni siquiera el olor de agua estancada en la memoria va a borrar es imágen.
----------------------------
Un café es el invento para conocer a alguien. Las cafeterías parecen estar diseñadas para eso: conocer gente. Café con algo de leche y un café frío. El azúcar te hace parecer alguien más alegre. Los murmullos de las personas a tu alrededor te hacen querer llenar cualquier silencio que pudiera nacer. Es perfecto. Cafeína y charla. La forma más simple. Ahí lo conocí.
----------------------------
Él, en la orilla del lago, anda en bicicleta. Tarde.
Él: El potencial de una sonrisa. El potencial de perderte en el tiempo. De perder el tiempo. El potencial de ver a la persona que amas, llorando. El potencial de mirarte, reflejo en miradas, como alguien que nunca pensaste que serías. El potencial de nunca ser nadie. Energía. Quiero sacar toda esta energía. Salta sobre el agua. Salta. Transformación. El agua se evapora. El lago se vuelve cielo. Salta. El lago.
---------------------------
Una fuente decorada con signos del zodiaco. Estoy seguro de que fue una señal. Algo que va más allá de mí y de él. Tiene que ver con el cielo. Nos despedimos. Me dio un beso como hermano. No había otra forma. Leí los fragmentos de "Todos los besos" cientos de veces. Ahí encontré algo. Encontré a alguien. Lo inacabado me hace pensar en algo mitológico. Mi propio mito. Lo inconcluso en mi boca.
---------------------------
Él, acostado, fatigado.
Él: Todos mis besos.
domingo, 24 de noviembre de 2013
Diario de Andrea
Él y su compañero.
La orilla del lago.
Él: ¿Podrías imaginar sí te hubiera conocido hace cuatro años?
Compañero: Podríamos ser grandes amigos. Tal vez...
Él: Tal vez. Podrías odiarme. Conocerme. Habrías visitado mi casa. Conocerías a mi familia. Nos pelearíamos por alguna situación absurda. Adolescente. Y ya no volverías a hablarme.
Compañero: Tal vez.
Él: Seguramente.
Compañero: No entiendo. Todo el tiempo miras hacia atrás.
Él: Quiero pensar en cómo será el futuro.
Compañero: Te equivocas de dirección.
-----------------
Entonces miré hacia adelante. Luz. Cuando miras hacia adelante tu mundo se llena de luz. Tanta, que utilizar la palabra "mirar" sería mentir. La luz no te deja ver. Ir hacia adelante es ir a tientas. Casi lo mismo que mirar hacia atrás. Hacia la oscuridad que se vuelve lo pasado. Hacia cualquier lado hay incertidumbre.
------------------
Fragmento de una pregunta tomada de una revista que demuestra que la forma en que decidamos vivir siempre será la incorrecta.
Estamos destinados a (imposible de interpretar).
(Fotografía de un hombre que mira hacia una ventana. Predominan los azules.)
...Me siento casi revolucionario al querer estar con una sola persona. La tradición no me respalda. Por ser mi argumento casi religioso, la gente instruida podría tacharme de ciego. ¿Pero no son ellos otro dogma? Se predica la libertad como un nuevo conjunto de reglas. Quiero casarme. Quiero poder besar una boca todas las mañanas. Risas. Parece tonto. Parece cristiano. Parece dogmático. Pero tú eres una verdad que encuentro...
(Después de el recorte se encuentra escrito con letra manuscrita, tres veces seguidas, la siguiente frase: Pero tú eres una verdad que encuentro...)
(Cuando di la vuelta a la página, cayó una foto. El rostro de un joven. Sonríe. Detrás está escrita una fecha: abril-200?).
sábado, 23 de noviembre de 2013
Canciones
Un lago.
Yo.
Música que pondrían en una estación de radio independiente.
Si me remonto a los hechos, algo de Kings of Leon.
"I'd come a running"
Una.
"I'd come a running"
Dos
"I'd come a running"
Tres. Tres veces.
La tercera vez que se repitió esa estrofa, supe que no vendrías.
No llegaste corriendo.
Tres veces. Y empezó a oscurecer. Las luces de las casas reflejadas en el agua.
Mi bicicleta acostada junto a mí.
Se encendían las estrellas.
Una a una.
Suena un teléfono.
-¿Sí?
-Perdón.
-Te perdiste la puesta de sol.
-La vi por la ventana. Te veo por mi ventana.
-¿No vas a bajar?
-No. Mi bicicleta no sirve.
-...
-Cuando la arregle salimos de nuevo.
-Avísame. Por favor.
-...clic.
Nos vimos en la escuela. Desde extremos opuestos del salón.
Uno.
Dos.
Tres.
Tres segundos.
Tu mirada se desvía.
No nos volvimos a encontrar.
"If you'd call me now, baby
Then I'd come a running"
Yo.
Música que pondrían en una estación de radio independiente.
Si me remonto a los hechos, algo de Kings of Leon.
"I'd come a running"
Una.
"I'd come a running"
Dos
"I'd come a running"
Tres. Tres veces.
La tercera vez que se repitió esa estrofa, supe que no vendrías.
No llegaste corriendo.
Tres veces. Y empezó a oscurecer. Las luces de las casas reflejadas en el agua.
Mi bicicleta acostada junto a mí.
Se encendían las estrellas.
Una a una.
Suena un teléfono.
-¿Sí?
-Perdón.
-Te perdiste la puesta de sol.
-La vi por la ventana. Te veo por mi ventana.
-¿No vas a bajar?
-No. Mi bicicleta no sirve.
-...
-Cuando la arregle salimos de nuevo.
-Avísame. Por favor.
-...clic.
Nos vimos en la escuela. Desde extremos opuestos del salón.
Uno.
Dos.
Tres.
Tres segundos.
Tu mirada se desvía.
No nos volvimos a encontrar.
"If you'd call me now, baby
Then I'd come a running"
lunes, 18 de noviembre de 2013
Ensayo
Salón de clases. Inicio del año escolar.
Él: Sigue la F. Demonios.
La voz del profesor lo llama. Probablemente se represente como sonaba la voz de los adultos en la caricatura de Peanuts. Un "blah, blah, blah" inteligible.
Él: Bueno, me llamo Andrea... Sí, Andrea. Significa hombre... Lo sé, ya hay tres Andreas en el salón. Niñas... No, no tengo otro nombre... Preferiría el nombre completo. André suena extraño... Gracias. Me he mudado de casa. Esta escuela es la más cercana. La vecina la recomendó... Es la nueva amiga de mi madre. Nos ayudó a meter algunas cosas a la casa. Creo que no la dejábamos dormir. Prefirió levantarse. Hacer algo para que termináramos de hacer ruido en la calle... Llegamos hace dos semanas... Sólo conozco a la vecina. No he visto a nadie joven. Estamos rodeados de ancianos... No. No tengo nada contra la gente mayor. La vecina es vieja. Mi madre dijo que la ayudara en su casa. Agradecer por la noche de la mudanza... Podría decir que ha sido mi trabajo estos días... Me gusta estar ahí. Su casa está llena de imágenes de santos medio desnudos y heridos... No... Lo de desnudos es porque así son... Perdón... Estos días he recorrido en bicicleta la orilla del lago que está cerca de mi casa... Huele a agua estancada pero la puesta de sol es... Sí, me gusta andar en bicicleta...
La voz del profesor.
Compañero: Presente, profesor... Sí. Me gusta andar en bicicleta... Creo que no hay mejor lugar. El lago tiene una pendiente increíble... Sí, profesor.
El Compañero se acerca a Él.
Compañero: Este fin de semana podríamos vernos en el lago.
Él: ...Claro.
Compañero: Hablamos al terminar la clase.
------------
Él: Dos meses después del día en que nos obligaron a ser amigos, di mi primer beso. Una tarde, frente al lago. El sol acomodado de tal manera que el agua reflejaba un rosa pálido. Dos meses después di mi primer beso a una de las tres Andreas del salón. No recuerdo cual. No dejaba de pensar en él.
Él: Sigue la F. Demonios.
La voz del profesor lo llama. Probablemente se represente como sonaba la voz de los adultos en la caricatura de Peanuts. Un "blah, blah, blah" inteligible.
Él: Bueno, me llamo Andrea... Sí, Andrea. Significa hombre... Lo sé, ya hay tres Andreas en el salón. Niñas... No, no tengo otro nombre... Preferiría el nombre completo. André suena extraño... Gracias. Me he mudado de casa. Esta escuela es la más cercana. La vecina la recomendó... Es la nueva amiga de mi madre. Nos ayudó a meter algunas cosas a la casa. Creo que no la dejábamos dormir. Prefirió levantarse. Hacer algo para que termináramos de hacer ruido en la calle... Llegamos hace dos semanas... Sólo conozco a la vecina. No he visto a nadie joven. Estamos rodeados de ancianos... No. No tengo nada contra la gente mayor. La vecina es vieja. Mi madre dijo que la ayudara en su casa. Agradecer por la noche de la mudanza... Podría decir que ha sido mi trabajo estos días... Me gusta estar ahí. Su casa está llena de imágenes de santos medio desnudos y heridos... No... Lo de desnudos es porque así son... Perdón... Estos días he recorrido en bicicleta la orilla del lago que está cerca de mi casa... Huele a agua estancada pero la puesta de sol es... Sí, me gusta andar en bicicleta...
La voz del profesor.
Compañero: Presente, profesor... Sí. Me gusta andar en bicicleta... Creo que no hay mejor lugar. El lago tiene una pendiente increíble... Sí, profesor.
El Compañero se acerca a Él.
Compañero: Este fin de semana podríamos vernos en el lago.
Él: ...Claro.
Compañero: Hablamos al terminar la clase.
------------
Él: Dos meses después del día en que nos obligaron a ser amigos, di mi primer beso. Una tarde, frente al lago. El sol acomodado de tal manera que el agua reflejaba un rosa pálido. Dos meses después di mi primer beso a una de las tres Andreas del salón. No recuerdo cual. No dejaba de pensar en él.
martes, 12 de noviembre de 2013
Las filas.
Hombre1
Hombre2
En una fila de espera.
Hombre 2: Tres puntos suspensivos.
Hombre 1:...
Hombre 2: Éste podría ser el momento en que aproveches a llenarlos. Entiendo que tu vida está basada en esto. En el suspenso, la pausa de la vida.
Hombre 1:...
Hombre 2: Darte cuenta de que eres el tercero de una serie de puntos (in)dependientes.
Hombre 1: Punto y seguido.
Hombre 2: Pienso en ti. Te apareces en el momento en que tomo aire para continuar mis frases. Llegas con la frecuencia de las comas en un listado. Así voy al supermercado y te apareces entre la sopa y el jabón, entre el jabón y las cervezas, entre las cervezas y un durazno...
Hombre 1: Punto y aparte.
Hombre 2: Estoy escribiendo un cuento sobre ti. Sobre los muchos finales que nunca tendremos, los muchos inicios que nunca tuvimos y el presente que no puedo borrar. Te he conocido aproximadamente setenta y tres veces. Cuarenta y dos de ellas en el día, el resto en un lapso que abarcaría de las ocho p.m. en punto a las siete a.m. del día siguiente. He recorrido nuestro historia a lo largo de las veinticuatro horas del día de un día cualquiera. Las variables de tiempo y espacio que podrían haber condicionado la letra mayúscula con la que empezó la primer palabra de nuestra novela.
Hombre 1: H...
Hombre 2: Había una vez... Corresponde a las doce del día.
Hombre 1: N...
Hombre 2: Nunca se imaginaron... Entre las siete y media y las doce de la noche.
Hombre 1: Q...
Hombre 2: Quiero tenerte aquí... Primer párrafo de una noche de insomnio. Los finales podrán parecer más trillados. He pasado por el suicidio, de muy diversas maneras. Un beso inconcluso, un beso que terminaría en puntos suspensivos. Un asesinato. El abandono. La posibilidad de estar, simplemente estar. Aproximadamente cincuenta finales distintos. El presente es el único material que no podría borrar aunque quisiera. El presente marca la línea del relato que escribiré hoy, el que escribiré mañana y el que conté ayer.
Hombre 1: Dos puntos.
Hombre 2: Así, el primer paseo por la avenida comenzó mientras tu cuerpo era esculpido en barro para terminar con una trama policiaca. Tu historia en mi cabeza no distingue géneros.
Hombre 1: Se abren comillas.
Hombre 2: "Toco tu boca..."
El hombre recita un fragmento del capítulo séptimo de Rayuela.
Hombre 1: ¿Estás bien?
Hombre 2: Perdón, me quedé pensando.
Hombre 1: Vamos, la fila está avanzando.
Mientras el autor escribe esto, desea que estés aquí.
Hombre2
En una fila de espera.
Hombre 2: Tres puntos suspensivos.
Hombre 1:...
Hombre 2: Éste podría ser el momento en que aproveches a llenarlos. Entiendo que tu vida está basada en esto. En el suspenso, la pausa de la vida.
Hombre 1:...
Hombre 2: Darte cuenta de que eres el tercero de una serie de puntos (in)dependientes.
Hombre 1: Punto y seguido.
Hombre 2: Pienso en ti. Te apareces en el momento en que tomo aire para continuar mis frases. Llegas con la frecuencia de las comas en un listado. Así voy al supermercado y te apareces entre la sopa y el jabón, entre el jabón y las cervezas, entre las cervezas y un durazno...
Hombre 1: Punto y aparte.
Hombre 2: Estoy escribiendo un cuento sobre ti. Sobre los muchos finales que nunca tendremos, los muchos inicios que nunca tuvimos y el presente que no puedo borrar. Te he conocido aproximadamente setenta y tres veces. Cuarenta y dos de ellas en el día, el resto en un lapso que abarcaría de las ocho p.m. en punto a las siete a.m. del día siguiente. He recorrido nuestro historia a lo largo de las veinticuatro horas del día de un día cualquiera. Las variables de tiempo y espacio que podrían haber condicionado la letra mayúscula con la que empezó la primer palabra de nuestra novela.
Hombre 1: H...
Hombre 2: Había una vez... Corresponde a las doce del día.
Hombre 1: N...
Hombre 2: Nunca se imaginaron... Entre las siete y media y las doce de la noche.
Hombre 1: Q...
Hombre 2: Quiero tenerte aquí... Primer párrafo de una noche de insomnio. Los finales podrán parecer más trillados. He pasado por el suicidio, de muy diversas maneras. Un beso inconcluso, un beso que terminaría en puntos suspensivos. Un asesinato. El abandono. La posibilidad de estar, simplemente estar. Aproximadamente cincuenta finales distintos. El presente es el único material que no podría borrar aunque quisiera. El presente marca la línea del relato que escribiré hoy, el que escribiré mañana y el que conté ayer.
Hombre 1: Dos puntos.
Hombre 2: Así, el primer paseo por la avenida comenzó mientras tu cuerpo era esculpido en barro para terminar con una trama policiaca. Tu historia en mi cabeza no distingue géneros.
Hombre 1: Se abren comillas.
Hombre 2: "Toco tu boca..."
El hombre recita un fragmento del capítulo séptimo de Rayuela.
Hombre 1: ¿Estás bien?
Hombre 2: Perdón, me quedé pensando.
Hombre 1: Vamos, la fila está avanzando.
Mientras el autor escribe esto, desea que estés aquí.
domingo, 6 de octubre de 2013
La distancia
La distancia aproximada entre la Ciudad de México y Washington D.C. es de tres mil ochocientos noventa y cinco kilómetros. Yo, en una habitación que no sobrepasa los tres por tres metros, no puedo entender lo que un número formado por seis palabras significa.
No sé nada de geografía. El mapa que construyo en mi cabeza parece más un dibujo de niño. Peor aún, un mapa escolar. Esos que hacen evidente todos los lugares que nunca vas a pisar. Esos que reducen a un color los climas, las montañas y los ríos.
Traduzco a una frialdad de primaria lo lejos que estamos. Perdón.
¿Cuántos pasos hay de aquí a allá? Mi miopía es un pretexto perfecto para querer tenerte cerca. Juego a desenrollar perímetros y trazo una línea recta hacia el punto exacto donde te encuentras. Todo lo que está más allá de seis pasos de distancia comienza a deformarse.
Problemas matemáticos de libro de texto. ¿Si A quiere multiplicarse con B...? Perdón.
Él deja de escribir. Está cansado. En el cuarto de tres por tres metros, un metro y medio lo ocupa su cama. Detrás de su cama la ventana. Da un último vistazo por ella. La noche sigue igual. Ningún coche se ha movido de lugar. Los mismos perros siguen ladrando. La luz del poste es igual. Él sigue solo.
domingo, 7 de julio de 2013
Cartas a mi amante de verano
7 de julio
Así.
Siempre.
Tuyo.
Desperté en un cuarto extraño. Cada vez menos extraño. Y entre menos extraño, más te extraño. Me falta tu silencio. Me falta esa estúpida manera que tenemos de despedirnos jugando a que no nos queremos. Sentirme niño guardando un secreto. Te espero. Sopla en mi oído cuando llegues. Cerraré las ventanas para no engañarme con el viento. Pero después del amor, vete. Mañana vete. Si duermo no me despiertes. No quiero pensar en la posibilidad de amanecer junto a ti. Déjame sólo. Besa mi sueño y déjame. Quiero pasar el día con el recuerdo de tu piel azul. Tus ojos entrecerrados por el cansancio amoroso. Amaneceré junto a tu huella helada en la sábana.
Así.
Siempre.
Tuyo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
