Un lago.
Yo.
Música que pondrían en una estación de radio independiente.
Si me remonto a los hechos, algo de Kings of Leon.
"I'd come a running"
Una.
"I'd come a running"
Dos
"I'd come a running"
Tres. Tres veces.
La tercera vez que se repitió esa estrofa, supe que no vendrías.
No llegaste corriendo.
Tres veces. Y empezó a oscurecer. Las luces de las casas reflejadas en el agua.
Mi bicicleta acostada junto a mí.
Se encendían las estrellas.
Una a una.
Suena un teléfono.
-¿Sí?
-Perdón.
-Te perdiste la puesta de sol.
-La vi por la ventana. Te veo por mi ventana.
-¿No vas a bajar?
-No. Mi bicicleta no sirve.
-...
-Cuando la arregle salimos de nuevo.
-Avísame. Por favor.
-...clic.
Nos vimos en la escuela. Desde extremos opuestos del salón.
Uno.
Dos.
Tres.
Tres segundos.
Tu mirada se desvía.
No nos volvimos a encontrar.
"If you'd call me now, baby
Then I'd come a running"
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